A veces nuestros grandes errores y nuestras grandes hazañas las cometemos por nuestros grandes amores,
a veces no atendemos a razones y lo que nos mueve es simplemente su mirada,
a veces nuestro mundo cambia en un instante,
y la llama de su mirada nos deja sin calor sin aliento para seguir siendo.
A veces se nos olvida pensar en el mañana,porque procuramos salvar lo que hoy nos sana,
a veces y solo a veces no hay un mañana,
porque el presente,el momento que hoy vivímos destruyó
lo que concebíamos como el alba de un nuevo día lleno de esperanzas y mariposas enamoradas.
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